sábado, 16 de julio de 2011

La competencia bien entendida.

Me explicaba un profesor en el MBA (no recuerdo exactamente cual, lo siento) que no debemos temer a la competencia, que nos hace mejores, nos ayuda.

Competencia proviene de la palabra latina competere de la que una de sus acepciones es "buscar algo conjuntamente, aspirar a algo", es decir, un competidor es un compañero de viaje, alguien que nos acompaña dentro del mercado, que nos ayuda a crecer motivándonos a alcanzar nuevos niveles de competencia profesional.

Sin competencia no aspiraríamos a ser mejores y quedaríamos en la mediocridad. La competencia nos ayuda a crear mercado, agudiza nuestros sentidos, nos hace más accesible la realidad que mueve el entorno profesional donde nos desenvolvemos. 

Cuando, sentado en el aula donde me estoy certificando como coach, miro a mis compañeros veo en ellos: futuros competidores, compañeros de camino, creadores de mercado, gente con la que quiero compartir el mundo del coaching desde la competencia, la excelencia y la colaboración.

Quiero que mis competidores se conviertan en mis mejores aliados y amigos.

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